Esta pieza es la quintaesencia de la sofisticación minimalista. Su diseño se enfoca en la geometría esencial, donde cada línea, desde el marco hasta el respaldo alto, sirve a un propósito estético y ergonómico.
La estructura se apoya en una madera de tono miel, cálida y robusta, cuya veta expuesta atestigua la calidad intrínseca de los materiales. Esta base de madera contrasta exquisitamente con la tapicería integral, que viste la silla en un tejido de textura rica y color neutro (crudo/lino).
El asiento y el respaldo, generosamente acolchados, prometen un confort duradero, transformando la rutina de la comida en un acto de placer pausado. Perfecta para el coleccionista que valora la claridad de diseño y la excelencia silenciosa en su entorno.